No es bipolaridad, es la esencia amoldándose. No son cambios bruscos de estado de ánimo, son los sentimientos acomodándose. No es antipatía o amargura, es disfrutar mi propio espacio sin asfixiarme por la sociedad. No es mediocridad, es aprender que cada paso marca el ritmo y no el afán de llegar.
No es una explicación, es una verdad asomándose.
No hay comentarios:
Publicar un comentario