Estoy convencida de que para odiar se necesita haber amado antes, el odio es un sentimiento tan fuerte y profundo como el amor, sólo que en versión amarga y venenosa.
No estoy segura de haber odiado a alguien en algún momento porque a duras penas he amado a otro ser humano, esa incapacidad de dar amor tan indiscriminadamente no se me da y en parte me salva de odiar en la misma medida, por la intensidad de mi sentir.
Esto viene a mi mente por una pregunta que alguien me hizo por algo que me disgustó, y me dijo: "¿Me odias?", pero no es odio lo que siento cuando la ira me visita, es una oleada de mal genio y rabia que se va desvaneciendo como humo en el aire ( por suerte para mí) y no algo tan serio y dañino como el odio. Definitivamente no odio, es desgastante y pesado sentir algo como eso, no vale la pena siquiera intentar conocer ese sentimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario